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lunes, 28 de abril de 2014

Juego y cultura,no siempre compatibles


La asociación "Save de children" nos acercó a nuestra facultad unos films relacionados con la infancia con el lema; "La infancia y sus derechos; los derechos de la infancia".
Uno de ellos y el cual me llamó especialmente la atención por el tema del juego que hemos estado tratando en la asignatura de Programas de acción, fue la película "La bicicleta verde", la cual refleja que no en todas las sociedades está bien visto que se utilicen determinados juguetes, bien por la cultura, por la religión o por las costumbres tan arraigadas que tienen en diferentes partes del mundo.
En esta película, nos situamos en Arabia Saudí, en que la protagonista es una niña de unos diez años aproximadamente, la cual, como todos los niños, quiere jugar, divertirse y poder disfrutar de la vida.
Wadjda tiene una personalidad arrolladora, extrovertida, un toque de rebeldía adolescente, su máxima preocupación es complacerse y ser feliz. . En ocasiones vemos como su madre da como perdida a la niña por su fuerte personalidad, ya que no le gusta acatar normas, como cualquier niño y se deja fluir por sus sentimientos.
La menor ve a sus amigos haciendo carreras con bicicletas, lo cual hace que la niña desee tener una para competir con su amigo, fijándose así en una bicicleta verde que hay expuesta en una tienda. Su relación con este amigo es muy buena, pura, sencilla, real. 
La menor no tiene el dinero suficiente para adquirir la bici, además, las niñas no utilizan estos vehículos ya que está mal visto socialmente. Esto es debido a que si la niña cae, o se da un golpe, corre el riesgo de romperse el himen, lo cual la condicionaría toda su vida, ya que ha de llegar virgen al matrimonio. Vemos en la escena que cae de la bicicleta y se hace sangre, en que su madre asustada no quiere mirar pensando en lo peor, en este caso, la pérdida de la virginidad de la menor. Reflejando aquí la marca de una ideología machista.
Es en este momento cuando la niña empieza a recaudar dinero para conseguir su objetivo, poder jugar con su amigo con igualdad. Además se inscribe en un concurso en que se debe recitar el Corán y en que el premio es una suma de dinero, la cual quiere utilizarla para conseguir su meta, comprarse su bicicleta, lo cual para la menor es algo simple, no entiende por que no puede competir con sus amigos, porque ninguna niña tiene bicicleta.
Adentrándonos un poco más en la sociedad que se presenta en el film, podríamos describirla como conservadora, marcada por su religión en la cual los hombres tienen unos derechos y oportunidades que las mujeres no tienen, que han de preservar el hogar y alumbrar hijos, además de cubrir su pelo y su cuerpo con el bruka. 
Continuando con el tema de la mujer, vemos como tienen muy pocos derechos, están limitadas, tienen miedos y una de sus mayores preocupaciones es obedecer y satisfacer a su marido en todos los aspectos, además de poder darle un hijo varón, de lo contrario, el marido busca a otras mujeres para satisfacerse, lo cual sería penado en el caso que lo hiciese la mujer. Vemos reflejado lo coquetas y presumidas que son las mujeres, debajo del burka van bien vestidas, el pelo planchado, utilizan bolsos y zapatos caros, además en el baño vemos muchos botes de cosméticos, todo para satisfacer y gustar al marido, ya que esto no lo exhiben a nadie más al ir tapadas. Son casadas desde muy jóvenes, con varones más mayores, vemos como una compañera de la niña ha sido casada y lleva las fotos al colegio de su boda para que las vean. Así mismo, es por su cultura que al rezar las mujeres ponen voz grave, para que esta se asemeje a la del hombre, viendo así otro aspecto del machismo reflejado. 
En definitiva podríamos decir que son invisibles, solo se relacionan en su casa. Así pues, apreciamos escenas en que dentro de casa se pueden quebrar las normas de algún modo, las mujeres escuchan música, se pintan las uñas, jugar, etc…
Podemos ver a lo largo de la película como la religión va marcando cada momento de la vida de todas las personas y a la cual son fieles sin llegarse a cuestionar su situación, vemos la situación de la escuela, claro ejemplo de adoctrinamiento, en la que les hacen aprender y recitar el Corán a las niñas, mostrando elementos religiosos muy arraigados en que etiquetan a las niñas como una especie de sirvientas de los hombres y de Alà. Observamos como a algunas niñas les cuesta leer, pero esto no importa en el momento, lo realmente importante para los profesores es que aprendan los valores religiosos y el libro sagrado del Islam. Actualmente también podemos ver esta situación en Arabia, no es necesario irnos a épocas de antaño, ya que esto lo podemos encontrar diariamente entre sus costumbres.
Fijándonos en el núcleo familiar de la menor, diremos que esta sigue el ritmo de la sociedad, lleva pañuelo, recita el Corán, pero a diferencia del resto y es que va haciéndose sus preguntas, cuestionándose los comportamientos generales y aunque se presente al concurso de canto al Corán, vemos su finalidad.
Finalmente la madre, que tanto miedo tenia de que su hija montara en bici termina comprándole una a su hija, vemos como una especie de inconformismo o descontento cara las normas. 
Como futuros educadores podemos decir que no es fácil trabajar temas semejantes a este, por ejemplo el machismo dentro de una cultura, ya que cada persona vive en su realidad y considera correctas unos aspectos u otros que no todos vemos de la misma manera. La idea en este punto, es reforzar valores universales de respeto, comprensión, tolerancia y empatía, lo cual permita ver a cualquier cultura o religión que todos somos seres libres y con unas necesidades las cuales van variando dependiendo de la etapa vital en la cual nos encontremos, en el caso de la niña jugar y divertirse. Nuestro reto aquí es que las mujeres se relacionen, salgan a la calle, en definitiva, vivan. Considero importante que las soluciones vengan de ellas mismas, de sus propuestas, trabajar conjuntamente, no desde un modelo educativo ajeno sino trabajar con una sensibilidad cara todos los temas, partiendo siempre de este principio de intervención. Debemos tener en cuenta además que es complicado intervenir con una persona de otra cultura distinta ala tuya propia, ya que esto puede crearnos prejuicios o estereotipos de cara a estas personas, por ello considero relevante profundizar en culturas ajenas, indagar y empaparnos de la diversidad para poder conocer el terreno en el cual actuaremos.

Alexa Alborch

lunes, 17 de febrero de 2014

Cultura de la moneda

Desde la antigüedad los seres humanos hemos tenido necesidades básicas las cuales no podíamos cubrir sin la ayuda  de  otras personas. Estas han ido desde comer, vestirse, hasta diversos tipos elementos  esenciales para seguir el día a día.
La necesidad de la adquisición de estos productos llevó al intercambio de bienes, considerándose estos las primeras formas de comercio de los hombres en las cuales, por ejemplo, si un hombre quería leche y este elaboraba pan lo intercambiaba con otra persona que tuviera leche para satisfacer su necesidad, lo cual era llamado trueque, una forma de cubrir lo básico a través de acuerdos y autosugestionarse uno mismo mediante su propia labor.
A medida que ha ido pasando el tiempo, las formas de comercio han ido variando simultáneamente, ya que él mismo ha crecido y las necesidades de las personas también.
Posterior al trueque se cambiaban objetos valiosos por aquello que necesitabas, más tarde llegó el oro, la plata, piedras preciosas, etc... lo cual daba mayor relevancia a aquello que adquirías, ya que lo intercambiabas por algo con un valor determinado.
Hasta que se creó la moneda, elemento cultural, como todo lo que hemos visto en las anteriores lineas y creado por el ser humano para establecer un producto base de referencia, con lo que cada producto que adquirías ya se le establecía un valor determinado.
La moneda ha ido variando hasta la actualidad, en cada momento histórico ha tenido un valor y se le ha dado cada vez más importancia.
Como vemos hoy, los sujetos trabajamos para adquirirlas y poder cubrir todo aquello que necesitamos, que es mucho más que en los tiempos del trueque, ya que cuando tenemos unas necesidades satisfechas, surgen nuevas las cuales nos vemos obligados a cubrir.
A parte de ello, vemos como a nuestro alrededor todo gira en torno a la moneda, al dinero. En la situación económica que vivimos actualmente, la gente no puede obtener lo que necesita ya que no encuentra la forma de obtener ganancias, no hay trabajo ni se tiene algún elemento que pueda sustituir la moneda para tapar su carencia, ya que esta lo regula todo.
Las personas que más beneficios económicos tienen, gastan sin control, no valoran los "pros y contras" de todo lo que pueden llegar a consumir, mientras otros colectivos más desfavorecidos económicamente les cuesta incluso comer o poder sobrevivir, dejando de lado el vivir.
Señores con cargos políticos y sociales importantes  se aprovechan  de la situación,se han apropiado de dinero ajeno y han distribuido y administrado de forma desmesurada e irregular fondos públicos. Hemos llegado a una situación desmesurada, se ha pasado de crear la moneda como necesidad de un equilibrio comercial a abusar de su valor hasta tal punto de llegar a venderse como personas, de vender los propios valores, de generar desigualdades, discriminación, injusticias y distanciamiento.
Es aquí, en este punto cuando paramos a reflexionar ¿Esta situación se ha creado únicamente por la moneda? ¿Que sentido tiene ser rico económicamente y tan pobre en valores? ¿Vamos a llegar hasta tal punto de retroceder en el tiempo y reconsiderar el trueque como forma de comercio alternativa a la moneda?
Quizás sería una de las las formas de demostrar que no necesitamos depender de unos pocos que nos subministran sus productos enriqueciéndose e infravalorando la mano de obra de las personas y que por nosotros mismos podemos seguir  adelante con nuestras capacidades, ya que absolutamente todos tenemos, y hacer de esto un lugar mejor reduciendo así la gran jerarquía social.


Alexandra Alborch Ortiz