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lunes, 14 de abril de 2014

Luto ante el patrimonio

Antes de pasar a la siguiente unidad, me gustaría dar un salto hacía atrás y volver al tema del patrimonio, ya que esta semana he visto en las noticias un suceso que me ha impactado bastante. 
Este ha sido el incendio producido en Valparaíso (Chile), una ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2003.
Dicha ciudad se presenta como una especie de anfiteatro natural, situada en una bahía rodeada de cerros en donde vive sus ciudadanos. Además posee edificios arquitectónicos mestizos de valor, ya que es una mezcla de arquitectura colonial española y otros estilos europeos no hispanos, especialmente de estilo victoriano aportado  por inmigrantes en el siglo XIX y  los cuales son protegidos y conservados junto al resto de  belleza natural que presenta la cuidad. 
Ahora un fuerte incendio está arrasando con Valparaíso, el cual según han narrado los medios de comunicación, no está controlado. Además a pesar de los turistas que acuden todos los años a este emblemático lugar, en esta ciudad se registra un nivel de pobreza superior a la media nacional, no teniendo así un gran desarrollo económico, por lo que se agrava aún más la situación, no solo de la posible reconstrucción o intento de preservar el paraje ante tal catástrofe , sino por todas las familias y hogares destruidos  a los cuales les será difícil recuperarse.
Podemos ver la gravedad de la situación, la impotencia y miedo que causará a todas las personas afectadas, al ver que parte de su vida se esfuma entre llamas y además el sentimiento de tristeza que causan noticias como esta, por un lado porque empatizamos con los afectados y por toro lado porque está desvaneciéndose un Patrimonio de la Humanidad, algo que de alguna forma nos llega a todos.
Para finalizar, dejo varios links dónde se narra más concreta y específicamente el hecho.



                                                         


Alexa Alborch

jueves, 6 de marzo de 2014

Los niños del barrio rojo


El documental sobre los niños del barrio rojo visionado en clase nos muestra como unos niños que viven en unas condiciones muy desfavorables y evocadas a la prostitución en el caso de las niñas, empiezan a sentir interés por el arte de la fotografía, debido al esfuerzo que realiza una fotografía que visita el barrio. Esta les proporciona una cámara a cada uno de ellos y les pide que realicen fotografías a su entorno, a todo aquello que les parezca interesante y les guste. Una vez por semana, se reúnen y ponen en común las fotografías tomadas, seleccionando las que más les guste y explicando el porqué de su elección.
Estas clases de fotografía hacen que los niños se evadan de su entorno y realicen una actividad que realmente les guste, ya que gracias a la iniciativa de la fotografía los niños empiezan a interesarse por la fotografías y dedicar tiempo a esta actividad.
Intentan escolarizar a estos niños para sacarles del barrio en el que viven y ofrecerles unas mejores oportunidades de futuro, pero encuentran muchas trabas para poderlos escolarizar, ya que los padres son delincuentes, es decir, madres prostitutas, padres drogadictos, etc.
Los niños en compañía de la fotógrafa realizan excursiones fuera del barrio en el que viven, los niños viven este momento con mucha ilusión, ya que nunca han salido de él. La excursión tienen como finalidad el realizar fotografías fura de su barrio, que los niños puedan contemplar otra realidad, otra manera de ver las cosas, oportunidad que disfrutan mucho ya que como hemos apuntado anteriormente, estos niños no han salido nunca de su barrio.
Mediante las fotos obtenidas se pretende recaudar fondo para ofrecer unas mejores condiciones de vida y que los niños puedan asistir a un buen colegio para cambiar su futuro y que puedan salir del barrio para que no acaben ejerciendo la `prostitución o trabajos relacionados con ello. Para ello, venden las fotos a una importante ONG para realizar un calendario con ellas, además realizan una exposición de fotografía compuesta por la foto más significativa de cada niño.
Asimismo, un importante fotógrafo se interesa por la labor que está realizando la fotógrafa y visita a los niños para enseñarles como deben sacar fotografías de las cosas que les gusten a su alrededor o que les llamen la atención. Éste importante fotógrafo, también realiza una exposición de fotografía en la cual quiere que haya una representación de las fotografías de los niños, pero no pueden asistir todos por eso nombran un representante que es elegido por el fotógrafo a partir de sus fotografías, las que más le gusten y más representativas de la realidad sean.
Gracias a esta oportunidad que les da a los niños, consiguen entrar en buenos colegios, el Sabera para chicas, en el cual están internas y solo ven a su familia una vez al mes, y los chicos en otro colegio respectivamente. Para poder acceder a los colegios tienen que realizar muchos trámites burocráticos que dificultan el acceso a éstos colegios, ya que se necesitan las partidas de nacimientos, nota de los chicos, pruebas medicas para comprobar si son portadores o tiene el VIH, fotografías… y un largo etcétera. Estos centros tienen unas normas muy estrictas que deben cumplir, aunque la mayoría de estos niños al poco tiempo abandonan estos colegios y vuelven al barrio rojo y vivir en las malas condiciones en las que habían vivido siempre abocándose a un desino ya escrito, la prostitución. Solo una niña de los 9 que realizaron las clases de fotografía continúo estudiando en el colegio Sabera para intentar cambiar sus condiciones de vida y labrarse un mejor futuro.  


ALEXA ALBORCH, LORENA BATALLER, INES GOMEZ Y VERONICA MORENO